viernes, 18 de marzo de 2016

¿Quién dijo miedo?

No dejaré escapar de mis manos el miedo que me ha acompañado durante tanto tiempo.
Y, os preguntaréis, ¿por qué?
La respuesta es simple:
El miedo es lo único que me ha hecho mantener los pies en el suelo, en vez de volar para, posteriormente, estrellarme.
El riesgo no forma parte de mi vida, no soy una temeraria con muchos pájaros en la cabeza; sino una fuerza gravitatoria con una imaginación súper desarrollada, capaz de incluirme en una sociedad ficticia en la que tengo el valor de hacer ciertas cosas que en el planeta Tierra me serían imposibles de llevar a cabo, como el dar el primer paso sin tener miedo a tropezar.
Pero, a pesar de todo, aunque me niegue a saltar al vacío, cometo los mismos errores de siempre y me martirizo por ello.
Algún día abandonaré mi mundo perfecto y liberaré mi yo interior.
Arriesgaré,
aprenderé,
caeré
y
moriré
habiendo intentado lo imposible.
Mas, de momento, permaneceré sentada en la parada del autobús.

No hay comentarios:

Publicar un comentario